La Unidad de Quemados del Hospital Regional Honorio Delgado Espinoza atraviesa una situación crítica debido a la falta de infraestructura, personal especializado y camas hospitalarias, una problemática que obliga al personal médico a tomar decisiones complejas para garantizar la atención de los pacientes más graves.
El caso más reciente involucró a una niña de apenas dos años de edad que ingresó al hospital con quemaduras de segundo grado profundo en más del 10 % de su cuerpo, presuntamente ocasionadas por líquidos calientes. Debido a que la Unidad de Quemados se encontraba completamente ocupada, la menor tuvo que ser atendida inicialmente en el área de Pediatría mientras se esperaba la liberación de una cama especializada.
El jefe de la Unidad de Quemados, el médico Jorge Armendáriz, explicó que la menor requería atención inmediata en el servicio especializado, pero la saturación del área impidió su ingreso oportuno. Ante esta situación, el equipo médico se vio obligado a adelantar el alta de una paciente que se encontraba en recuperación postoperatoria para habilitar una cama y recibir a la niña.
Según detalló el especialista, lo ideal era que la paciente dada de alta permaneciera hospitalizada entre siete y diez días después de la intervención quirúrgica. Sin embargo, fue retirada del servicio al cuarto día debido a la emergencia y a la necesidad de atender a un nuevo caso grave.
Armendáriz indicó que la unidad actualmente cuenta con apenas 10 camas hospitalarias, una cifra insuficiente para responder al incremento de casos que se ha registrado en los últimos meses. Según precisó, la demanda de atención aumentó aproximadamente en un 50 %, generando una sobrecarga permanente en el servicio.
El especialista advirtió que la falta de espacio y recursos puede tener consecuencias directas en la recuperación de los pacientes. Incluso señaló que algunos enfermos dados de alta antes de completar adecuadamente sus tratamientos regresaron semanas después con complicaciones y lesiones agravadas. La situación se torna más compleja debido a que el Hospital Honorio Delgado es un establecimiento de referencia macrorregional que recibe pacientes procedentes de Arequipa, Tacna, Moquegua, Cusco y Puno, entre otras regiones del sur del país.
Frente a este escenario, el médico hizo un llamado a las autoridades regionales y nacionales para priorizar la inversión en infraestructura hospitalaria. “Necesitamos un nuevo hospital o al menos una nueva Unidad de Quemados. Este hospital ya no tiene espacio para ampliarse. Se requiere mayor voluntad política para atender las necesidades del sector salud”, manifestó.
Asimismo, señaló que para brindar una atención adecuada se necesitaría ampliar la capacidad del servicio hasta por lo menos 25 camas, además de fortalecer el equipo humano con más cirujanos plásticos, enfermeras especializadas, anestesiólogos y personal de rehabilitación. “Actualmente solo contamos con tres médicos cirujanos plásticos que también deben atender otras áreas del hospital. Necesitamos apoyo porque somos un hospital macrorregional y la demanda continúa creciendo”, sostuvo.
Finalmente, Armendáriz remarcó que la construcción de una nueva unidad especializada representa la única solución sostenible para enfrentar la creciente demanda de pacientes quemados y evitar que la falta de recursos continúe poniendo en riesgo la recuperación y la vida de quienes requieren atención especializada.
