Padres de familia de la institución educativa La Campiña, ubicada en el distrito de Socabaya, denunciaron presuntos maltratos contra estudiantes de segundo año de secundaria por parte de la docente Rita Dueñas. Según indicaron, el hecho ocurrió el martes, cuando la profesora habría retenido a 26 alumnos hasta las 4:00 de la tarde durante el curso de Ciencias Sociales, tras la supuesta pérdida de un libro.
De acuerdo a los testimonios, la docente habría obligado a los escolares a quitarse las casacas y revisar sus pertenencias, incluyendo loncheras, además de realizar palpaciones corporales en busca del material extraviado. Los padres cuestionaron que estas acciones se realizaron sin autorización y sin la presencia de otros docentes o autoridades del plantel. “Los han tratado como si fueran delincuentes”, señalaron.
Asimismo, denunciaron que no se informó oportunamente sobre la retención de los estudiantes, lo que generó preocupación entre las familias al ver que sus hijos no llegaban a casa en el horario habitual. Indicaron que algunos menores retornaron hasta 40 minutos después, sin que exista comunicación previa por parte del colegio.
Los padres también alertaron que en el aula hay estudiantes con discapacidad, quienes habrían recibido el mismo trato. En ese sentido, calificaron la situación como un posible caso de maltrato psicológico, ya que varios alumnos habrían llegado a sus hogares afectados emocionalmente e incluso con temor de regresar a clases.
Además, señalaron que no sería la primera vez que ocurren hechos similares con la docente, por lo que exigen su retiro inmediato o, en su defecto, el cambio de profesor para sus hijos. “No vamos a permitir que continúe enseñándoles”, manifestaron.
Los denunciantes acudieron a la institución para dialogar con la dirección; sin embargo, indicaron que no habrían recibido una respuesta clara. Ante ello, advirtieron que evaluarán presentar denuncias formales en instancias superiores si no se toman medidas.
Finalmente, recordaron que, según asesoría legal, este tipo de revisiones requiere autorización de los padres y la presencia de personal del colegio como testigos, lo cual no se habría cumplido. Por ello, exigen una investigación inmediata y sanciones de comprobarse los hechos.
