Padres de familia de la institución educativa José Luis Bustamante y Rivero, ubicada en el distrito de Sachaca, llegaron hasta la UGEL Norte para exigir la instalación de aulas prefabricadas, luego de que once salones del nivel primario fueran declarados inhabitables. Los representantes de la comunidad educativa denunciaron que, pese a los compromisos asumidos por las autoridades desde los primeros meses del año, los estudiantes continúan realizando sus clases en doble turno, una situación que afecta sus horarios y el desarrollo de las actividades académicas.
Milagros Villanueva Suárez, presidenta de la Asociación de Padres de Familia (APAFA), explicó que el problema se remonta a febrero, cuando personal de la UGEL inspeccionó el colegio e inhabilitó los ambientes de primaria. Según indicó, las autoridades se comprometieron a brindar una solución en un plazo aproximado de un mes a mes y medio, por lo que los padres aceptaron temporalmente la modalidad de doble turno, a la espera de que se instalaran los módulos prefabricados. Sin embargo, aseguró que el compromiso no se ha cumplido y que, pese a los reclamos realizados desde abril, los alumnos han mantenido esta modalidad durante el año escolar.
Actualmente, los estudiantes de primaria asisten por las mañanas a los ambientes disponibles del nivel secundario, mientras que los adolescentes estudian por las tardes. Esta reorganización ha generado dificultades para las familias, especialmente porque los escolares de secundaria terminan sus clases alrededor de las 6:30 p. m. y algunos llegan a sus viviendas entre las 8:00 y 8:30 de la noche debido a la distancia. En el caso de primaria, el horario se desarrolla aproximadamente de 7:30 a. m. a 11:50 a. m., mientras que los recreos y los tiempos destinados a la alimentación también se han reducido. Villanueva señaló que, según sus cálculos, se habrían perdido más de 300 horas académicas entre ambos niveles.
La presidenta de la APAFA agregó que los padres acudieron hasta en tres oportunidades a la UGEL para solicitar una solución. Incluso, indicó que existen dos módulos que podrían evaluarse para su traslado o acondicionamiento, pero, según su versión, hasta el momento no se habría concretado una intervención. Por ello, durante la protesta exigieron que un representante de la UGEL Norte los atienda y precise cuándo se instalarán las aulas prefabricadas para que los estudiantes puedan regresar a un horario regular.
Asimismo afirmaron que desde el Gobierno Regional les comunicaron que no contaban con presupuesto para ejecutarlo. Mientras esperan una solución definitiva, los padres insisten en que la prioridad inmediata es contar con aulas seguras y adecuadas para sus hijos, y evitar que el próximo año escolar se repita el mismo problema. Hasta el momento, no se cuenta con una respuesta oficial de la UGEL Norte sobre el plazo para la instalación de los módulos.

