El área de Emergencia del Hospital Goyeneche de Arequipa se encuentra sin abastecimiento regular de agua potable debido a la rotura de una tubería principal, una situación que afecta la atención de los pacientes y las condiciones de trabajo del personal de salud. El desperfecto ha dejado inhabilitadas seis camas del área de Observación 2 y compromete el funcionamiento de distintos servicios médicos.
Willy Yanqui, presidente del cuerpo médico del establecimiento, denunció que esta situación representa un problema para áreas críticas como Pediatría, Cirugía, Ginecoobstetricia y Medicina. Una de las principales preocupaciones es la imposibilidad de realizar adecuadamente el lavado de manos con agua corriente, una medida fundamental para mantener la higiene y prevenir la transmisión de infecciones dentro del hospital.
Ante la falta de suministro, se instaló provisionalmente un tanque de agua para abastecer algunas de las zonas críticas y permitir que continúen determinadas actividades asistenciales. Sin embargo, la medida no ha solucionado completamente el problema, pues los servicios higiénicos del área de Emergencia continúan sin agua potable, según la información proporcionada.
El incidente ocurre en medio de los cuestionamientos por el deterioro de las instalaciones del hospital. La tarde del lunes 19 de octubre, los pasillos de Emergencia se inundaron debido a una filtración en una tubería de agua potable y a la obstrucción del sistema de desagüe. En aquella ocasión, fue necesario cerrar una llave de paso para controlar la acumulación de agua.
Los trabajadores han advertido que las fallas en las redes de agua y desagüe no son recientes. Yanqui señaló que los problemas fueron comunicados a las autoridades del hospital, a la Gerencia Regional de Salud y al Gobierno Regional de Arequipa. No obstante, cuestionó que las intervenciones realizadas no hayan resuelto las deficiencias estructurales, por lo que considera necesaria la renovación de las antiguas tuberías.
A esta situación se suma el deterioro del sistema de calderas. De los tres equipos con los que cuenta el establecimiento, dos permanecían inoperativos, mientras que el único que funcionaba había presentado una paralización el domingo 18 de octubre. Salvador Coaguila, secretario del sindicato de trabajadores, indicó que este equipo opera aproximadamente al 15 % de su capacidad, lo que genera preocupación por su estado y funcionamiento.
Personal de mantenimiento llegó al hospital para realizar trabajos en las tuberías afectadas; sin embargo, de acuerdo con la información proporcionada, el abastecimiento de agua todavía no se habría restablecido por completo.
La falta de agua potable en Emergencia plantea dificultades para garantizar condiciones adecuadas de higiene y atención, especialmente en un área que recibe pacientes que requieren asistencia inmediata. Hasta el momento, la información disponible no precisa cuándo se normalizará el servicio ni si se ejecutará una renovación integral de las redes de agua y desagüe.

